4 Tips para Crear tu Huerta en Casa

Crear tu Huerta en Casa

Nada como recoger frutas y verduras de tu propio patio.
Crear tu Huerta en Casa
Tener tu propia huerta representa beneficios para ti, tu comunidad y el medio ambiente.
Invita a tus vecinos y a tus seres queridos a participar de esta iniciativa para que también sean agentes activos del cambio. El proceso es divertido y los resultados, ¡increíbles!
Sigue los siguientes y tendrás las bases para comenzar tu huerta:
1. Elige el Lugar
Puedes armar tu huerta en un balcón, patio, jardín o azotea. Ten en cuenta que las frutas y hortalizas necesitan cerca de 5 horas de luz solar diarias. También es importante que cuentes con una fuente de agua cercana para asegurar el riego.
Si dispones de un jardín, usa el suelo. Caso contrario, utiliza macetas o cajones. La extensión de la superficie a plantar es variable. Al ser más extensa, mayor será el trabajo de manutención y mayor el volumen y la variedad de tu producción. Es recomendable empezar de a poco y a pequeña escala.
Cada planta lleva su maceta. Haz que sean profundas para dar lugar al desarrollo de las raíces. Perfora los potes abajo para que fluya el agua. La mayoría de las hierbas aromáticas necesitan unos 20 cm de alto, largo y ancho. Si eliges contenedores grandes para situar varias plantas, deja una distancia de 15 a 20 cm entre cada una. Las dimensiones de las macetas deben ajustarse a las necesidades específicas de cada planta.
2. Elige el Momento
Ciertas hortalizas pueden cultivarse todo el año mientras que otras deben ajustarse a la cantidad de luz y temperatura de cada estación.
La rúcula por ejemplo, puede cultivarse en cualquier época del año, pero el tomate se siembra en primavera o verano y hacia el otoño debe reemplazarse por otro cultivo, ya que no resiste el frío. Esto dependerá de cada latitud y de cómo desarrolle cada estación del año.
Las aromáticas son perennes y por eso se cultivan todo el año, excepto la albahaca y el perejil. Es importante que te asesores con tu proveedor local pues las hierbas aromáticas se suelen debilitar en invierno para resurgir en primavera.
3. Elige qué Cultivar
Aromáticas, hortalizas y frutales cubrirán tus necesidades. Apuesta por la variedad de plantas para aprovechar el espacio. Al elegir los cultivos de tu huerta, en particular las hortalizas, considera la época del año, los tiempos de crecimiento y los cuidados requeridos en términos de agua, suelo y luz.
Los vegetales de hojas verdes como la rúcula, la acelga y la lechuga son perfectos para amateurs pues crecen con rapidez, se cultivan todo el año y no requieren demasiado mantenimiento.
Hay dos formas de sembrar. La siembra directa es la que realizas en un sitio definitivo, respetando la distancia que necesitan las plantas. La siembra en almácigos, consiste en sembrar semillas en pequeñas macetas, para después trasladarlas a un lugar final cuando aparecen las primeras hojas.
La profundidad de la siembra equivale al doble del diámetro de tus semillas. Coloca de 1 a 3 semillas, cúbrelas con tierra y agrega mulching o cobertura para protegerlas. Luego, riega con suavidad y asegúrate de que la humedad se mantenga constante.
4. Prepara el Suelo
El suelo debe estar sano y esto depende de tu dedicación personal. ¿Cuáles son sus componentes básico? Materia orgánica, minerales y microorganismos. Para obtener un buen sustrato usa un 50% de compost o humus de lombriz y otro 50% de tierra negra. La tierra tiene que estar suelta, es la estructura de tu huerta.
El suelo necesita cobertura o mulching, una capa de hojas y pastos secos, que lo cuida de la exposición solar directa y mantiene la humedad, tal como ocurre naturalmente en los bosques.
A través de diversas prácticas, la idea es que el sistema se autorregule, tal como en un ecosistema o hábitat original.
¡Buena Suerte!

si Te gustó este artículo, ¡Compártelo!

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on pinterest
Share on whatsapp

Platica & Comenta